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domingo, 18 de septiembre de 2016

¿SABES LO QUE ESTAS HACIENDO? 3







Según la Biblia, el objetivo número uno de nuestra adoración debería ser agradar a Dios y darle gloria.

Apocalipsis 4:10-11Traducción en lenguaje actual (TLA)

9-10 Estos cuatro seres vivientes cantan y dan gracias al que está sentado en el trono y vive para siempre. En sus cantos dicen lo maravilloso, poderoso y digno que es él de recibir honores. Cada vez que hacen esto, los veinticuatro ancianos se arrodillan delante de él, lo adoran y, arrojando sus coronas delante del trono, cantan:

11 «Señor y Dios nuestro;
tú mereces que te alaben,
que te llamen maravilloso,
y que admiren tu poder.

»Porque tú creaste todo lo que existe;
gracias a ti, todo fue creado.»

La adoración verdadera no es egocéntrica, sino teocéntrica. En el centro del escenario no estoy yo; está Dios. La idea no es que nosotros lo pasemos bien; la idea es agradarle al Señor y darle gloria.

Usamos mucho las palabras: “Me gusta” y “No me gusta”. Curiosamente, el único lugar en la Biblia donde se encuentran las palabras “me gusta” es en Génesis 27:4, palabras de Isaac a su hijo Esaú: “Hazme un guisado como a mí me gusta…”. ¡Y ya se sabe cómo terminó aquello! Pero hoy día, las palabras “me gusta” son de las palabras que más se oyen; un reflejo, sin duda, del egocentrismo que tan fácilmente se adueña de nosotros. Y hay demasiado del “me gusta” y del “no me gusta” en nuestra adoración.

La adoración verdadera no debería ser una cuestión de nuestros gustos; lo único que realmente importa es que le guste al Señor, que le agrade y le dé gloria a Él.

¿Le gustará? un buen coro profesional, pero con vida marcadas por la desobediencia, pecado,  orgullo. Con voces seleccionada,  pero con corazones lejos de el. O un coro de fieles que quieren agradar a Dios a pesar de no tener las mejores voces pero si un corazón dispuesto. Creo que para lo primero contratamos a músicos profesionales que no conocen a Dios, pero que cantarán como Ángeles y les pagamos. Lo segundo no ser puede imitar. Recuerden la Biblia dice: que Dios busca hombres que sean  primero fieles y luego  idóneos..